El pisito

Sociedad — Por diciembre 28, 2008 1:20

Igual soy un poco inoportuno tal como está el patio hipotecario pero ¿alguien ha pensado alguna vez en esa cosa tan extraña llamada VPO, Vivienda de Protección Oficial? Porque seré un poco obtuso pero no acabo de comprender cómo personas con ingresos medios o medio-altos puedan tener acceso a un pisito nuevo, subvencionado por el Estado, por la mitad de lo que pagamos los demás por uno de segunda mano. Así que un día mi amiga Churri, que en estas cosas es tan obtusa como yo, puso el grito en el cielo cuando se enteró de que en algún sitio iban a hacer ¡chalets de protección oficial! Seguramente era un bulo ¡Quiero creer que era un bulo! Pero es de esas cosas que una vez llevadas al absurdo te das cuenta de que el problema empieza desde el propio planteamiento.

Y es que es absurdo que el Estado actúe como una lotería, y en vez de favorecer a toda la población por igual en función de sus necesidades, se dedique a dejar caer a la diosa fortuna de manera tan aleatoria, en forma de gordo de navidad. Y lo último que debería hacer una administración pública es regalar al azar bienes que son de todos, porque si alguien me dice que pagar 120.000 € por un pisito de 80 metros cuadrados en las zonas más caras (no sé a cómo se cotizará en las más baratas) no es un regalo, que venga Dior (Christian) y lo vea.

Igual de absurdo que el hecho de que, en realidad, los verdaderamente pobres no puedan acceder a una VPO, porque la mayoría son de compra y no les llegan los ingresos. Y es que es ilógico que haya gente que solicitando la vivienda en alquiler les acabe tocando pedir una hipoteca y acaben con el agua al cuello. Sin ir más lejos el caso de un amigo, que cobra una pensión por invalidez y que necesitaba un piso adaptado, pero dado el magro importe de su asignación económica sólo podía permitirse alquilar. Pues no, al pobre le tocó comprar, la familia decidió ayudarle dado que en una vivienda normal no podía moverse con la silla de ruedas y desde entonces a la discapacidad física se ha unido la económica. Para mas desgracia en los servicios sociales le dicen que no tiene derecho a ayudas porque tiene casa en propiedad. ¿Y quién tiene la culpa de que tenga casa en propiedad?

Y lo más absurdo de todo es cuando te enteras de los detalles de algunos casos en los que la suerte inmobiliaria cae del cielo: de la típica pareja estable pero no casada, con pisito medio pagado de uno de ellos, pues mira qué casualidad, le toca una VPO al otro, y se encuentran con dos, uno para vivir y otro para alquilar, o venden el primero a precio de mercado, con eso pagan el regalado y con lo que sobra a vivir que son dos días, y miles de variantes sobre el mismo tema. A eso se le llama redistribución de la riqueza. Y encima tienes que reconocer que ellos no tienen la culpa. Que la culpa es de este absurdo llevado al absurdo.

Es por eso que cierta izquierda responsable y no me refiero precisamente a la izquierda en el poder o en la oposición, sino a la marginal, está empezando a hacer campañas para que la VPO sea exclusivamente de alquiler y que realmente se beneficien los más necesitados, porque el Estado no tiene por qué regalar pisitos a nadie. Y si no, que nos los regalen a todos, que está la cosa bien jodida.

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