Que veinte años no es nada
Personal — Por admin noviembre 9, 2009 19:34Hace veinte años caía el muro de Berlín. Para mí, que casi lo viví, o lo viví desde una lejana proximidad (había salido de la ciudad apenas dos meses antes, y a primeros de septiembre nadie pensaba que iba a pasar lo que pasó) es uno de esos momentos de inflexión en la vida, uno de esos hitos que se recuerdan siempre, como el 11-S, el 23-F o la llegada del hombre a la Luna. Tenía 27 años e intento recordar cómo era yo a esa edad: impulsivo, más inconsciente, menos comprensivo, más viajero, iba a decir más intolerante, pero en según qué cosas no he cambiado nada.
Estaba plenamente metido en mi primer trabajo, en una empresa con amigos, pero poco después perdería ambas cosas, el trabajo y los amigos, debido a una rebeldía que no me ha abandonado todavía, aunque el tiempo me ha enseñado a dulcificar (¿disimular?). Poco más tarde empezaría mi propia aventura laboral que me ha traído hasta hoy. Es curioso, aunque tengo un trabajo interesante, bien pagado, creativo y variado, en estos momentos no me importaría dar la vuelta al círculo, dejarlo todo e irme a vivir a esa ciudad que para mí representa la libertad. Pero soy un cobarde para esas cosas y en eso tampoco he cambiado… Siempre he creído que mi destino era haberme quedado allí en 1989.

Realmente miro a aquel veinteañero y creo que no he perdido mucho en el trueque, no me cambiaría por él, incluso me alejaría más de él si pudiera. Soy mucho más feliz que él, acuciado como estaba por la todavía incomprensión de su propia sexualidad, por su necesidad de independencia (había estudiado hasta los 25 años y aún no había podido emanciparse), por su carácter poco sociable y a la vez necesitado de afectos. Pero sólo soy un poco menos torpe que aquel jovenzuelo realmente torpe, más o menos igual de idealista, estúpido, cabezota, puede que buena gente, malaleche, cariñoso, selectivo y tímido. Soy un poco mejor que él pero en esencia soy el mismo. Que veinte años no es nada.
Etiquetas: Berlin, juventud, madurez, muro, vivencias

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bonito analisis…habria que haberte conocido a esa edad.
de que eres buena gente doy fe.
besos
Bueno, acabo de poner la foto para que me conozcas a esa edad.
Eres un autentico desperdicio
Con lo difícil que es hablar de uno mismo y a ti te sale naturalmente chapeau!
¿Le has dicho a la ranita que llevabas a Mafalda en tu guitarra? ¿o me lo parece?
Y mira qué eres guapo…
¿No será que soy un poco egocéntrico? Y sí, la de la guitarra es Mafalda.
Y no te fíes de la foto…