Mala, muy mala publicidad
Qué cosas — Por admin agosto 21, 2010 18:39Una de las cosas más importantes que hay que tener en cuenta a la hora de abrir una empresa comercial o negocio es la imagen pública que queremos que proyecte hacia el exterior, es decir, hacia los futuros clientes potenciales. Por eso, es realmente importante elegir cuidadosamente tanto el nombre como el resto de los elementos que van a definir nuestra marca, lo que en el mundo del marketing se llama la imagen corporativa. Y eso es algo que podemos asumir personalmente, si tenemos unos mínimos conocimientos del tema, o dejarlo en manos de una agencia especializada. Ni lo primero, el elegir nosotros mismos con toda la ilusión y conocimiento cómo queremos que se vea nuestro propio negocio, ni lo segundo, ponerlo en manos de una agencia de publicidad, es una garantía asegurada de éxito. Porque hay que reconocer que tanto aficionados como profesionales pueden llegar a meter la pata de la misma manera. Y si no aquí tenemos algunos ejemplos reales de productos que en su momento no vendieron un camuño debido a una mala elección del nombre:
MLO: Aperitivos llamados “Bolas de gorila”
HV natural Foods: “Chips de nabo”
Helene Curtis: Acondicionador de cabello “Dame pepino”
Es evidente que hay cosas que mejor abstenerse y no hacían falta muchas agencias de publicidad para decirle al dueño de esta empresa que no le pusiera su propio apellido:

Y hablando de apellidos:

O a este otro que se empeñó en poner el apodo con el que le llamaban sus amigotes para un sitio donde se toman líquidos marrones:

Otro problema es el de la traducción de los nombres de un país a otro y lo atentos que deben estar los directivos encargados del marketing para no meter la pata hasta el fondo. Es famosa la historia de Coca Cola, que tuvo que cambiar su nombre en China porque el equivalente fonético de esa bebida en mandarín significa “muerde el renacuajo de cera”. Pero no hay que irse tan lejos. En nuestro país circulan algunos todoterreno importados que cada vez que los veo me parto.

También hay que tener cuidado con la asociación que algunos clientes pueden hacer con el tipo o la categoría de los productos que se venden en un establecimiento. Con el siguiente nombre, por ejemplo, seguro que no entran muchas clientas habituadas a la porcelana de Lladró:

O con este otro, con el que no se puede quedar muy bien en el muy machista mundo de la construcción:

Finalmente, además del nombre, hay que tener mucho cuidado con las asociaciones de las imágenes o los logos, porque sin darnos cuenta podemos llegar a esto:

Y para terminar, tampoco hay que pasarse con el grafismo publicitario porque hay cosas que hacen auténtico daño (¡uy!) a la vista:

Y nada más por hoy, otro día más y mejor.
Etiquetas: publicidad

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Bueno, no sé, alguno de ellos precisamente es ese contrasentido lo que hace que la gente se acuerde y si han dado un buen servicio, ya tienes la publicidad hecha y rentable.
Lo malo es encontrar el equilibrio o tener suerte. Y desde luego, también te puede hundir en la miseria si das un mal servicio por lo sencillo de recordar.
joé, de verdad lo del restaurante Miano me ha llegado al alma.
Otra cosa por ejemplo que me encantó es un día por Chueca, el restaurante El Armario. No sé si a toda la comunidad gay le gusta, pero a mi me pareció un ejercicio muy sano de humor. Y creo que ha cumplido porque te hablo de hace más años y habiendo ido mucho por allí es de los pocos que recuerdo el nombre….
Entiendo lo que dices, y estoy de acuerdo en que este tipo de publicidad puede ser impactante y por tanto positivo, pero también es importante la imagen y la asociación de ideas y no creo que sea del todo bueno que se acuerden de uno para partirse de risa.
Supongo que lo ideal, como dice Nyna, es encontrar un término medio entre simpático y hortera, que no siempre parece fácil de conseguir.
Para mi el peor es el del dentista, cualquier persona por tonta que sea debe darse cuenta que semejante logo dará pie a equívocos y cachondeos. El último por muy montaje que sea, consigue lo que se propone, dar publicidad explícita del producto, y lo hace mostrando dos desnudos perfectos… aunque duela, no??
Un abrazo!!
Complicado el tema de la publicidad.
Lo importante es que recuerden tu tienda/empresa, pero no que la recuerden partiéndose el pecho por el logo o por el nombre.
El último sí me parece que consigue el objetivo, aunque debe doler un huev…
Un abrazo.
Entiendo lo que decís, y estoy de acuerdo en que este tipo de publicidad puede ser impactante y por tanto positivo, pero también es importante la imagen y la asociación de ideas y no creo que sea del todo bueno que se acuerden de uno para partirse de risa.
Pues no es una mala opción, lo de la risa. Desde luego sería peor que te recuerden por deprimente, jajaja
Me encanta el tema de la publicidad, se juega tanto lo cultural, la personalidad social y tanto pero tanto la inteligencia que siempre sentí atracción por esa actividad, aunque moralmente y en muchos casos resulta reprochable. Hay tantos ejemplos de la contra publicidad (la que perjudica a la empresa) Recuerdo el spot televisivo de relojes pulsera en la que un perro se masturbaba en el brazo de una chica ¡qué asco!. La echaroron bastante tiempo por la tele.
Aquí en Gijón hay un restaurante al que yo nunca iría, pero que gano un premio y todo “El perro que fuma” la relación humo de cigarrillo-comida ya me da náuseas, mucho más si el que fuma es un perro
Muy bueno estos “temitas”. A ver si seguimos leyendo, ya que esta semana es un precalentamiento para empezar con todo (o algo así) el prox lunes
Saludines
A mí también me gusta mucho el tema, precisamente por lo que dices: juega con lo cultural, lo social e incluso el arte. A mí no me suena el spot que dices, pero si es así, es com para matar al creativo que lo hizo, je je je.
Saludines.
¿¿Por qué no aparece mi anterior comentario, Eh?? ¿ma perqué?
No sé por qué no aparecen a veces tus comentarios. Es cosa de brujas…
Me encantó este post. Cierto, la publicidad es importantísima, y en una empresa, lo que más vende a parte de las ofertas es el nombre. Un nombre que transmita confianza, que despierte la curiosidad, que incite al uso o compra del producto que vende, etc.
¿ Cuántas veces hemos dicho “que buena pinta tiene este restaurante”, únicamente por su nombre?
Saludos del Diván Digital.
Bueno, los restaurantes suelen tener buena pinta no sólo por el nombre, también cuenta el aspecto y esas cosas, je je je.
Saludos.
Jua!!
:O
Oño, que no me sale el emoticoño…
anda que me llenes el correo no deseado para comentarios tan interesantes…
Hija, es que eso de estar suscrita a los comentarios es demasiao.
Voy a ver si ceno…
:O