Publicidad y música
Tendencias — Por admin junio 18, 2010 20:41La publicidad se basa principalmente en dos elementos: información y seducción. La información, la descripción, apela a nuestro aspecto racional, a cubrir por medio de un producto y sus características, una necesidad concreta. La seducción, sin embargo, se dirige directamente a nuestro lado emocional. En este aspecto, el objeto que nos quieren vender pasa a segundo plano y el publicista pretende evocar nuestros deseos, nuestros sueños, lo que queremos ser, -tanto individual como socialmente-, e incluso transmitir que no alcanzaremos nuestro objetivo, nuestro ideal, a menos que adquiramos determinado bien de consumo.
En definitiva, si compras mi producto serás feliz. Este concepto se basa en la premisa de que aún no lo eres, y ahí está parte de la trampa: para alcanzar esa felicidad hay que estar comprando constantemente, porque siempre saldrá al mercado algo que no tengas y “nosotros te haremos creer que si no lo posees tu vida no estará completa”. La publicidad, por tanto, está plagada de valoraciones sobre las personas, las formas de vivir y de relacionarse, los roles sociales, y lo que se necesita para sentirse bien y en este sentido nos pone delante situaciones ideales a las que aspirar y por las que nos sentimos atraídos.
Una de las formas más directas de apelar al plano emocional es la música y los creativos lo saben muy bien. Con una buena canción se puede enviar un mensaje subliminal, tremendamente evocador y fácilmente recordable y, si además se hace popular, tendrá un efecto amplificador, la repetiremos y la difundiremos entre los demás. No importará que la idea que se transmite y el producto sean contradictorios, es más, aportará a la marca ese plus de buen rollo que hace falta para triunfar.
Veamos una muestra, un anuncio compuesto casi exclusivamente por imágenes y una canción, el de Coca Cola del año 71: Una multinacional utilizando en su propaganda a un grupo multiétnico de jóvenes (algunos con pinta hippy, es decir, anticonsumista) cantando “Al mundo entero quiero dar, un mensaje de paz”, mientras buscaban contratos para enviar su producto a los soldados en Vietnam y apoyaban a Nixon. Sin embargo, desde el punto de vista publicitario la campaña es impecable y tuvo un éxito tremendo, probablemente uno de los mejores ejemplos del poder que puede tener una canción en publicidad.
Etiquetas: consumismo, música pop, publicidad

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La recuerdo perfectamente, fue brillante. Consiguieron su objetivo, la gente siempre recordará esta canción asociándola a la marca. A mi me suele pasar lo contrario, cuando un comercial me gusta mucho, por su estética, su música,etc. estoy tan pendiente de estos detalles que no me fijo en el producto que se promociona. Vamos que conmigo los publicistas no consiguen su objetivo.
Muxu!!
Eso es lo que tu te crees, je je je. La buena publicidad es inconsciente, puede que no te fijes en ese momento (es lo que nos pasa a la mayoría) pero a la hora de comprar es muy importante la asociación que haces con la marca y, aunque no es infalible, siempre te decantarás más fácilmente por algo que te suene. ¿Te has fijado que durante los bloques publicitarios se sube automáticamente el volumen del televisor? Eso es para que, aunque nos vayamos al baño o a donde sea, sigamos escuchando el mensaje, la música, la locución…
Un gran petó
Yo también la recuerdo (viejito que es uno) El dichoso anuncio, y su horrenda melodía, estaba en sintonía con las memeces supercursis que cantaba aquel grupo repelente que se llamó Up with people! (¡Viva la gente!) a los que ví en directo en Bilbao (tontito que era uno) En España, el anuncio aquél de Colón fue la bomba, el de busque, compare y si encuentra algo mejor, ¡cómprelo! Joer, qué tiempos…
Y dale con que eres viejito, si estamos en lo mejor, hombre.
¿En serio? ¿Los viste? ¿En directo?
¿Viva la gente?
¿Con el anuncio de Colón te refieres a éste?
Muy bueno tu texto. Es cierto que esa parte subliminal de la publicidad nos atrapa sin darnos cuenta, asociendo determinados productos a los momentos “ideales” que nos venden. Vamos, atacando nuestro lado emocional con bazokas directamente.
Y has escogido creo que el momento musical publicitario más memorable, jaja. Quien no se acuerda de ese momento “paz en el mundo” con una coca-cola en la mano! Incoherente pero brillante!
Un besazo
Veo que has captado la esencia del post, que efectivamente se puede resumir con ese hallazgo: bazookas emocionales.
Un besazo.
La canción genial, de esta forma llegan a los corazones de los televidentes que compraran coca cola por lo rica que está y por el bien que le hacen a la humanidad jejeje.
La publicidad es peligrosa, y cono bien dices actúa en nuestro inconsciente, pero es cierto que hay personas más predispuestas que otras a dejarse llevar.
Un abrazo compa.
Es que hay gente muy sugestionable
y a la más mínima se van al súper y te compran todas las marcas que ven.
Te advierto que soy adicto a la Coca Cola y sí que está rica, así que si vas con coña marinera, en este caso conmigo no funciona, je je je.
No iba con coña. A mi me encanta la coca, la coca-cola eh mal pensado jajaja.
Ah, bueno…
Mea culpa. Los ví, sí, snifff. Sí, el anuncio es ese…
Coño, no me había fijado, pero el tío habla como Bono (el manchego, no el de U2) “Así era Colón hace 20 añojj y así es hoy”. “Nosotojj en Camp investigamos…”
ja ja ja… cierto. Habla igual que Bono.
Snifff… otra que también se siente vieja al ver tu post… Claro que me acuerdo.
No sé yo, pero puede que fuera de los primeros anuncios de larga duración de la tele… 1 minuto 15 segundos, y en aquella época… pero salió super rentable a la Cocacola
Muxus
Que no estamos viejos, que entonces éramos muy jóvenesssssss
Eso, ahí te has apuntado un tanto… ji ji